AC Psicología - Alejandro Cabeza, psicólogo en Madrid Alejandro Cabeza

Qué es el EMDR y para qué sirve: las 8 fases explicadas

En resumen

  • El EMDR es una terapia que ayuda al cerebro a reprocesar recuerdos traumáticos que quedaron «atascados».
  • No borra lo vivido: reduce su carga emocional para que deje de condicionar tu presente.
  • Se trabaja en 8 fases estructuradas, a tu ritmo y desde una base de seguridad.
  • Es útil en trauma, estrés postraumático, duelos, ansiedad y heridas de apego.
Alejandro Cabeza, Psicólogo General Sanitario en Madrid
Por Alejandro Cabeza · Psicólogo General Sanitario (Col. M-37719)
Qué es el EMDR y para qué sirve

El EMDR es una de las terapias por las que más me preguntan en consulta, sobre todo desde que se ha hablado de ella en medios y redes. La pregunta suele ser la misma: «¿qué es exactamente el EMDR y para qué sirve?». En este artículo te lo explico con palabras claras: qué es, en qué se basa, cómo funcionan sus ocho fases y en qué casos puede ayudarte. Como Psicólogo General Sanitario (colegiado M-37719) y especialista en EMDR, es una de las herramientas que más utilizo cuando hay trauma de por medio.

¿Qué es el EMDR?

EMDR son las siglas en inglés de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Es un abordaje terapéutico desarrollado a finales de los años ochenta para tratar las secuelas de experiencias dolorosas o traumáticas. Está avalado por organismos de referencia en salud y promovido por la Asociación EMDR España; se utiliza en todo el mundo, especialmente para el trauma y el estrés postraumático.

Su idea de partida es sencilla y a la vez potente: cuando vivimos algo muy intenso o amenazante, a veces el recuerdo no se procesa del todo y queda «atascado» en la memoria con toda su carga emocional. Por eso, años después, una imagen, un olor o una situación pueden reactivar el malestar como si volviera a ocurrir. El EMDR ayuda al cerebro a reprocesar ese recuerdo para que se integre de una forma más adaptativa y deje de dolernos igual.

¿Para qué sirve el EMDR?

El EMDR no borra los recuerdos ni hace que olvides lo que viviste. Lo que hace es reducir su carga: el hecho sigue ahí, pero deja de invadirte, de generar angustia o de condicionar tu manera de relacionarte hoy. Suelo recurrir a él en casos como:

Precisamente por eso el EMDR encaja tan bien con el trabajo sobre vínculos: cuando detrás de una relación que nos daña hay experiencias no procesadas, reprocesarlas ayuda a que dejen de repetirse.

¿Cómo funciona el EMDR? Las 8 fases

El EMDR no consiste solo en «mover los ojos». Es un proceso estructurado en ocho fases que van desde conocer tu historia y prepararte, hasta reprocesar el recuerdo con estimulación bilateral, instalar una creencia más sana y revisar los avances. Se recorren con cuidado y a tu ritmo, así:

  1. Historia clínica. Nos conocemos, entiendo tu historia y juntos identificamos qué recuerdos o situaciones conviene trabajar.
  2. Preparación. Te explico cómo funciona el método y aprendemos recursos de estabilización para que te sientas seguro durante el proceso.
  3. Evaluación. Elegimos un recuerdo concreto y exploramos la imagen, la creencia negativa asociada, las emociones y las sensaciones físicas que despierta.
  4. Desensibilización. Aquí entra la estimulación bilateral (movimientos oculares, sonidos o toques alternados) mientras el recuerdo se mantiene presente. Es la fase en la que el malestar empieza a bajar.
  5. Instalación. Reforzamos una creencia positiva y más realista que sustituya a la negativa («fue real, pero ya pasó», «hice lo que pude»).
  6. Examen corporal. Comprobamos que en el cuerpo ya no queda tensión ni malestar asociado al recuerdo.
  7. Cierre. Cerramos cada sesión dejándote en un estado de calma, con recursos para regularte entre sesiones.
  8. Reevaluación. En la sesión siguiente revisamos lo trabajado para confirmar los avances y decidir el siguiente paso.

¿Qué se siente en una sesión de EMDR?

Mucha gente llega con la idea de que va a «revivir» lo peor de su historia. La realidad es más amable: no hace falta contar cada detalle ni reexponerse de forma cruda. Trabajamos siempre con una base de seguridad, y antes de tocar lo difícil dedicamos tiempo a la preparación. El número de sesiones depende de cada persona y de la complejidad de lo que traiga; no es una técnica milagrosa ni inmediata, pero sí un trabajo eficaz cuando se hace bien y con tiempo.

¿Crees que el EMDR puede ayudarte?

Si hay algo de tu pasado que sigue pesando en tu presente, el EMDR puede ser una vía para liberar esa carga. En la terapia EMDR que ofrezco trabajamos paso a paso, sin prisas y adaptándonos a lo que necesitas. Lo importante no es la técnica en sí, sino que encuentres un espacio seguro donde poder mirar lo difícil acompañado.

¿Hablamos?

¿Te ronda la duda de si el EMDR encaja con tu caso? Aquí estoy: reserva una primera sesión y lo vemos juntos.

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