Recaída en una adicción: el bucle que cuesta romper y cómo pedir ayuda
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Las adicciones nos mantienen a menudo en un bucle del que cuesta salir, en el que es difícil encontrar placer en otras actividades más sanas. Y una recaída duele especialmente, porque llega cargada de culpa. Aquí te cuento por qué ocurre ese bucle y por qué pedir ayuda no es un fracaso, sino el camino.
Por qué cuesta tanto salir del bucle
Una adicción supone una dificultad difícil de identificar, comunicar y manejar. El consumo calma algo a corto plazo, pero deja menos espacio para disfrutar de otras cosas, y así se refuerza el círculo. No es falta de voluntad: es un mecanismo aprendido que el cuerpo repite.
La recaída no borra lo avanzado
Recaer forma parte del proceso para muchas personas. No significa volver a cero ni que «no sirves»: es información sobre qué situación, emoción o pensamiento dispara el consumo. Tratarte con dureza solo alimenta la culpa, y la culpa suele empujar de nuevo al consumo.
Qué ayuda a romper el círculo
- ✓ Comunica tus dificultades a personas que te transmitan seguridad.
- ✓ Pide ayuda: hacerlo a solas es mucho más difícil.
- ✓ Explora el origen de esa tendencia al consumo descontrolado.
- ✓ Identifica los disparadores para anticiparte a ellos.
Cómo ayuda la terapia
En terapia individual trabajamos las dos cosas: el manejo del consumo y lo que hay debajo. Cuando bajo la adicción hay experiencias dolorosas o trauma, la terapia EMDR ayuda a reducir su carga, de modo que el consumo deje de ser la única vía de alivio. Aquí estoy para acompañarte, sin juicios.
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